GAZA
La situación humanitaria en Gaza alcanzó en 2025 niveles extremos, con la hambruna oficialmente declarada y una devastación generalizada de infraestructuras básicas. Según Naciones Unidas, hasta octubre de 2025, 68.643 personas murieron y 170 655 resultaron heridas, en un contexto en el que los niños y las niñas fueron quienes enfrentaron mayores riesgos. La escasez prolongada de alimentos, agua potable y atención sanitaria, unida a la destrucción masiva de viviendas y centros educativos, dejó a la infancia expuesta a la malnutrición, el trauma y la pérdida de sus espacios de protección y aprendizaje.
Desde octubre de 2023, y de forma continuada durante 2025, trabajamos a través de nuestras oficinas en Egipto y Jordania, en coordinación con organizaciones socias y actores humanitarios, para hacer llegar ayuda vital a Gaza.

Paralelamente, reforzamos nuestra labor de incidencia para exigir la protección de la población civil, el respeto al derecho internacional humanitario y el acceso seguro de la ayuda humanitaria. La prioridad de esta respuesta fue clara: salvar vidas y proteger a la infancia en uno de los contextos más peligrosos del mundo.
A lo largo de 2025, intensificamos nuestra respuesta humanitaria proporcionando alimentos, agua potable, kits de higiene, materiales de refugio y educación en emergencias. Ante el aumento alarmante de la desnutrición, especialmente entre niños, niñas y mujeres embarazadas o lactantes, reforzamos el suministro de apoyo nutricional. En un contexto en el que cerca del 90 % de las escuelas resultaron dañadas, restablecer el acceso a la educación se abordó como una prioridad no solo educativa, sino también de protección y recuperación emocional para la infancia.



